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EL SER QUERIDO es una película hispana/francesa del año 2026, drama, de 135 minutos de duración, DIRECCIÓN de Rodrigo Sorogoyen, GUION de Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, MÚSICA de Olivier Arson, FOTOGRAFÍA de Álex de Pablo, PROTAGONIZADA por Javier Bardem y Victoria Luengo
Trata de una película dentro de otra película ya que el director Esteban (Bardem) invita a su hija Emilia (Luengo) para que participe en la misma, desarrollándose sobre el Sahara Occidental durante la colonización española. El drama es la relación padre/hija tras trece años sin verse.
Sorogoyen maneja bien el desarrollo, la exposición del drama lo alterna entre padre/hija, la filmación de la película interior, que no cuenta historia alguna, y la presencia de los actores, especialmente durante la secuencia de la comida, permitiendo el GUION que aparezca el núcleo central de las discrepancias entre padre e hija, especialmente cuando la familia del director Esteban visita a este durante el rodaje, mostrando así que dicha relación es el eje de la cinta. La FOTOGRAFÍA no tiene contenido especial, se deja llevar por los paisajes panorámicos y los grandes planos generales.
La cinta la podemos dividir en dos partes; una larga secuencia de entrada y el visionado en el desierto donde vemos la filmación de una película desde el punto de vista de la película que estamos viendo
La secuencia inicial, sobre dieciocho minutos, en una cafetería, donde padre e hija se encuentran, resulta algo pesada y larga con una narrativa muy extendida en el metraje. Se pretende un halo de intimismo que no es convincente y que se entiende cuando se pasa de una relación entre un hombre mayor y una mujer joven, a una relación padre/hija. Esta secuencia está sostenida por una serie infinita de primeros planos que buscan definir a las personas, unos grandes primeros planos que exponen el contenido de una vida interior con un asunto pendiente, y unos planos de detalle de los rostros de un carácter significativo, respondiendo a un ritmo lento y largo, sentimental y triste, con luces laterales sobre los rostros. La luz es de ambiente, de tonos suaves, apreciándose contornos y texturas, siendo el punto de vista de la cámara totalmente horizontal.
En la segunda parte se abre la película al resto del reparto de actores. Persisten los primeros planos con planos de conjunto y semiconjunto, a los que se añaden generales y panorámicas. El color de la cinta cambia; cremas, azules y blancos establecen una luz natural, en ocasiones negro y amarillos/oro en interiores. Estamos en un desierto y en un hotel. La cámara sigue horizontal, en ocasiones vemos travelín hacía adelante y laterales de acompañamiento, lo que nos lleva a ritmos rápidos y agitados.
La carga de la película queda en manos de Bardem y de Luengo; ambos tienen interpretaciones correctas, algo salidas de tono en algunos momentos que sirven para expresar el desacuerdo entre los dos, tanto en relación a su pasado como en el presente, con la intención de mostrar que no existe el futuro. El drama es la esencia, en momentos nos muestra la felicidad del padre con su esposa y sus hijos, así como el intento de integrar a su hija, la cual, en su ausencia de dicha, decide abandonar el mundo de la interpretación. Conforme a esto, lo que vemos es una pesadez de idea, padre/hija, y en un segundo nivel como se hace una filmación, lo que ayuda a comprender la ejecución y manejo de actores y técnicos, y de materiales.
Tal vez la cinta precisa de un segundo visionado para apreciar mejor la intención de la misma.