DOCUMENTO ANTERIOR
03547 (30.05.2017 - 160.ALICANTE: 26.Historia: 1936-1939)
03649 (30.05.2017 - 161.ALICANTE: 27.Historia: Marzo de 1939)
05062 (31.03.2019 - 210.ALICANTE: 32.Historia
01.Hace Ochenta Años
De la huida de las Ratas)
DOCUMENTO POSTERIOR
Son ya NOVENTA AÑOS de una guerra que sigue persiguiendo a España y a parte de los españoles, pero, sobre todo a los españoles que se empeñan en no olvidar una guerra de la que ya no quedan actores, los españoles detentadores del odio ideológico en pasado, de los españoles patrocinadores de una Ley de la Memoria Histórica empeñados en resucitar los fantasmas del pasado, porque los que lucharon en aquella guerra tendrían 120 años en el año 2026, y en cualquier caso ya están todos muertos, muertos que extendieron el odio a hijos y nietos en un alarde sin explicación histórica y envuelta en una revancha innecesaria, porque, y esto es lo que ignoran los revanchistas del odio, mi padre y mi abuelo yacen en mi mente y no en una tumba.
El 17 de julio de 1936 empezó la guerra. El coronel Juan Segui comunica a sus oficiales que el levantamiento está previsto para las cinco horas del día18 de julio. Sin embargo, siempre surge alguien con prisas, y ese alguien fue el teniente Zaro, el cual, con soldados y policías, rodea el departamento de cartografía del cuartel general de Melilla; ante esto el coronel Gazapo llama al general Romerales, y éste le contesta que sí, que el teniente está haciendo su trabajo, pero Gazapo llama a la legión y Zaro se rinde. A la vista de esto, el coronel Segui entra en el despacho de Romerales, lo detiene y lo fusila. Después Segui llama a los coroneles Sáenz de Burruaga y Yagüe para que tomen Ceuta y Tetuan. Y por lo mismo Casares Quiroga, presidente del Consejo de Ministros, llama al general Gómez Morato para que le informe de lo qué está pasando; Gómez no sabe nada, se dirige a Melilla y es arrestado. La quinta bandera de la legión, mandada por el comandante Castejón se levanta, el coronel Yagüe, con la segunda bandera de legión, toma Ceuta. Hay luchas en Larache. El general Franco se levanta en Canarias, en tanto varias guarniciones de la península se alzan en armas, entre ellos el general Queipo de Llano en Sevilla, y los generales Varela y López Quinto lo hacen en Cádiz.
La Unión Militar Española (UME) nacida en 1934 ya tiene en sus filas a miles de comprometidos con la destrucción de la Segunda República, y el general Mola, en 1936, ya tiene perfilados los planes del levantamiento.
La Sección del Servicio Especial de la Dirección General de Seguridad de la República ha creado una red interna y una red externa de espionaje para conocer a los traidores. El Informe Manrique ya advierte en 1935 de una posible insurrección militar, y el gobierno de la república no actúa.
Ernesto Vega Manteca, gobernador civil de Granada, informa al gobierno de la república con una lista de jefes y oficiales que deberían ser depuestos de sus cargos y solicita al gobierno una inspección urgente en tal capital, y a la vista de que no se le hace caso, Vega dimite. Por otra parte, Alonso Mallol presenta al gobierno una lista de unos 500 golpistas, ni Azaña ni Casares Quiroga toman medidas. Al gobierno no le falta información, simplemente no actúa. Lejos de esto, en dos días, el 18 y el 19 de julio se suceden tres gobiernos, el de Casares Quiroga, el de Martínez Barrios y el de José Giral; todo un desastre republicano.
Posteriormente, Italia y Alemania apoyan al general Franco, y la Unión Soviética a la república, en tanto Inglaterra y Francia se negaban a ayudar a la república por temor a la ira de Hitler y a la posibilidad de que el Partido Comunista de España se hiciese con el poder en España.
Por otra parte, el general Franco tenía un ejército profesional mientras que la república tenía un ejército de pacotilla formado por milicias de aficionados
Con todo lo anterior es evidente que Franco tuvo servida la victoria y que la república tuvo servida la derrota.