DOCUMENTO ANTERIOR
09721 (20.08.2026 - 02.El balneario
DOCUMENTO POSTERIOR
-I-
Llegado febrero (año de 1909) Juan Ivorra firmó un nuevo contrato con nuevos arrendatarios que fueron Tomás María Pérez, Agustín Sánchez y Francisco Jaén, advirtiéndoles que a Las Cañadas se iba a cazar.
-II-
En la visita que don Luis hizo al Amerador para tratar las dolencias de un Hombre Viejo que allí habitaba, no se sabía desde cuándo, fue a cerrarle los ojos, y estando en tal lugar vio llegar a un joven que huía camino de la libertad.
- ¿Y tú padre Rufino?
- He descubierto que no es mi padre -respondió el joven-
-III-
Vicenta García Arnau empezó a perder la cabeza; no recordaba sucesos próximos, tenía ausencia de palabras, su concentración comenzaba a ser nula, su autonomía decaía
- ¿Qué tiene?
- Un deterioro cognitivo -contestó Luis a su cuñada María-
- ¿Y el tratamiento?
- No lo hay: de hecho, irá a peor, a bastante peor
- ¡Será, doctor, que no tienes ni idea!
- Será, cuñada
- Podemos consultar con otro doctor
- Puedes
Tomaron a Vicenta, la dispusieron en una calesa, y la llevaron a Alicante; y volvieron a Aguas. Fallecía Vicenta García Arnau La Mayorazga (año de 1910), con un patrimonio de noventa y dos fincas, madre de Asunción, María, Juan, Vicenta, Rosario y Ramón, todos ellos Ivorra García y Arnau, entre todos los cuales vino a repartirse aquel, especie de imperio, forjando unos reinos de taifas que, con la siguiente descendencia, se volatilizaron.
-IV-
Años más tarde Cómodo Centón estuvo en la Casa de Barañes, colocó una estela en la cual se podía leer “desde de que Lorenzo Iborra de Flandes llegará en el año de 1651 a Alicante y después a Barañes por primera vez, habían pasado más de trescientos cincuenta años hasta 1910, fecha en la cual Vicenta García Arnau vino a dejar este mundo. Los Ivorra se habían extendido por el Lugar o Paraje de Ayguas, llenando esta tierra de Ivorras, mutando en Aguas, hasta que, en 1986, unos setenta y cinco años después, un ayuntamiento de izquierdas, en plena democracia de la Constitución de 1978, muto a Aigües”
Aigües sin médico cura,
botica aquí ni se nombra,
bastan sus aguas, sus aires,
y de sus pinos la sombra
Cómodo Centón añadió:
Este aire puro y benigno
que se respira en Aguas
pone al que está enfermo, sano
y al que está sano, mejor