jueves, 9 de abril de 2026

09504-104.EL VIAJERO MADURO: 01.Salamanca: La Alberca y La Peña de Francia

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09500 (08.04.2026 - 03.Extremadura 02.Las Hurdes Altas
                                             Meandro del Melero y Batuecas)

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LA ALBERCA es casones de tres plantas, casas de porte, vigas oscuras y blancos encalados en sus fachadas, con balconadas floridas, de adobe y maderas, piedras sobre piedras, calles tortuosas y plazuelas irregulares, con suelos empedrados, con tiendas, bares y casas de comidas, contando con algunos puestos callejeros de productos de la zona. Una estampa. 

        La Alberca, en cierto sentido, es un agobio de turistas en un entorno impoluto de basuras. Puro turismo; su desarrollo turístico la condiciona. Es una ciudad marcada por su fama, a la cual acude hordas de turistas que han determinado su actual situación como, en cierto modo, parque temático, por el cual se pasa como sin sentimiento alguno. Está considerada como la esencia de la arquitectura de la zona. Capital de Las Batuecas.

        Dos elementos destacan como son la Plaza Mayor, porticada, con una fuente y cruz, donde poder sentarse, y la iglesia parroquial de la Asunción o del Santísimo Cristo del Sudor del siglo XVIII, donde destaca su púlpito en granito policromado del siglo XVI, con una torre del siglo XVI de la Casa de Alba. Cruza por allí el Arroyo de La Alberca bajo un puente, un lugar recogido y bello, con aguas escalonadas que pasan ligeras. Un paseo entre callejuelas. 

        Desde La Alberca, por Casaritos, y pasando por El Paso de Los Lobos, donde nace el río Francia, entre un frondoso bosque, se eleva la PEÑA DE FRANCIA. Es un alto de más de mil setecientos metros en la que destaca desde abajo una antena de comunicaciones. Se ubica en Cabaco como el punto más elevado de la Sierra de Francia, donde se asienta una hospedería y una barra de bar que sirve, si se tiene cierta paciencia, un caldo, que, acompañado de un vino, revuelve la mente y el espíritu, para quien tenga alma, a las insignes realidades de la vida terrenal. 

        El Conjunto de sus edificios se sitúa sobre un promontorio rocoso, donde queda ubicado el Mirador de Santo Domingo con un reloj de sol, bajo el cual, y por medio de unos escalones de piedra podemos adentrarnos en unos pequeños túneles que llevan a la contemplación del mismo paisaje. En cierto sentido la panorámica es magnífica; el Valle de Las Batuecas se extiende en todo su esplendor y presentan los varios pueblos que contiene. Es pura contemplación donde la mirada viaja de pueblo en pueblo. 

        Tras subir una pequeña rampa se abre un muy amplio patio de tránsito; en su límite izquierdo, fue donde Simón Rolán encontró a la Virgen y para ella construyó un lugar de peregrinación, y sobre la cueva levantó la Capilla de la Blanca en el siglo XVI. 

        A la derecha existe el Convento Peña de Francia, de gruesos muros y recia techumbre, benedictino del siglo XV, en la actualidad de la orden de dominicos, encontrándose en su interior el Pozo Verde cuyas aguas toman dicho color y cuya visión conduce a un extraño mundo del que es posible imaginar la aparición de seres espectrales entre brumas y un olor indefinido; la belleza es indudable y su recogimiento superior. Por un amplio corredor se accede al Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, relativamente amplio, un templo de inicio gótico, pudiéndose acceder, por su espalda, al camarín de la Virgen Negra, del siglo XIX. 

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