viernes, 17 de abril de 2026

09523-112.EL VIAJERO MADURO: 10.Extremadura: Cuacos de Yuste y el Monasterio de Carlos Primero

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09521 (16.04.2026 - 09.Extremadura: Cáceres y 
                                      Malpartida de Cáceres o Los Barruecos)

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        CUACOS DE YUSTE se sitúa en la Comarca de La Vera, pero el puntual destino de hoy es visitar el lugar de Carlos Primero al que se retiró tras ceder la corona a su hijo Felipe II. Ambos reyes recogieron los frutos de los Reyes Católicos y forjaron el mayor imperio de la historia por su poder y mando sostenido por los Tercios Militares y los conquistadores de Las Indias Occidentales. Tras estos reinados, llegarían otros de flajeza y decadencia, hasta la total pérdida de los territorios que fueron Cuba y Fiipinas. 

        Entre la Peña Grande al norte y al sur la Peña Madrona se forma una cordillera cercana a los mil metros de altitud sobre Alicante y por cuyo centro corre el Arroyo de Yuste desde el Risco de Partilla, arroyo que nutre, por su exterior, al MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO 

       El Monasterio actual presenta dos partes diferenciadas que son el convento y le residencia de Carlos Primero.

        El Monasterio como tal dispone de un templo y claustro gótico, siglo XV, y un segundo claustro ya del siglo XVI

       El templo es de una sola nave con una enorme cabecera poligonal que contiene un entramado de nervios que forman una red de sellos y uno más grande fijado como central. Al pie de la nave y por una escalera exterior a la misma, se alcanza el Coro, que es de madera y bien decorado, y desde donde se observa la totalidad de la iglesia, que posee, en la cabecera, un sencillo retablo sobre cuyo banco se levantan cuatro columnas que sostienen un triángulo partido donde se ve el Collar del Toisón de Oro y un escudo imperial como elemntos principales

       La vivienda de Carlos Primero es un edificio de ladrillo, mampostería y sillería, organizado en una sucesión de salas. Se puede ver la antecámara y la alcoba de Carlos I, un comedor y una sala de audiencias, así como la silla de gota. 

        Desde 2013 residen Monjes Paulinos. 

       Visitamos posteriormente el CEMENTERIO MILITAR ALEMÁN, cuyas obras se realizaron entre 1980 y 1983, tratándose de un camposanto de unos 4.000 metros cuadrados que acoge los restos de 180 soldados alemanes. Se ven cruces de granito oscuro, todas iguales, con lápidas donde aparece el nombre, rango del difunto y fecha de fallecimiento, y constan algunas vacías al no haber sido identificados. Hay una sensación de soledad y recogimiento que lleva a comprender la inutilidad de los hombres muertos en dos guerras y, en general, lo fatuo, en sí, de toda guerra que lleva a cortar vidas humanas, en este caso de hombres jóvenes

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