DOCUMENTO ANTERIOR
09511 (12.04.2026 - 05.Extremadura
Sierra de Gata: Robledillo de Gata y Trevejo)
DOCUMENTO POSTERIOR
HERVÁS es una ciudad común, moderna, de amplias calles y edificios, que está de mercado callejero cuando a la misma llegamos, uniéndose los turistas al trajineo. Pasear por esta parte de la ciudad, sin ser bella, es posible por la irregularidad de sus calles
Una teoría nos dice que el nombre de Hervás procede de la abundante hierba, otra nos dice que procede de la Ermita de San Gervasio, del siglo XII los templarios, de cuyo nombre deriva Santihervás. En el siglo XIII se construyó un castillo, y el siglo XV llegaron unas familias judías, las cuales se asentaron junto al río Ambroz.
Hervás se sitúa rodeada de monetes entre los 600 y 800 metros de altura, los ríos Ambroz al norte y Gallego al sur. Tiene al sur la subida al Puerto de Honduras cruzando la Sierra de Las Cruces Altas, donde se ubica el Castañar Gallego, al norte el Embalse de Baños y el Alto del Picurujo a 1200 metros. Existen caminos y sendas, fuentes y chorros.
Pasear por Hervás es una evidente delicia, y hacerlo por LA JUDERÍA, que es lo que da fama a Hervás, un contraste de visiones y sensaciones. Desde la Plaza de La corredera subimos por el Relator Gonzalez y llegamos a una irregular plaza donde se inicia la calle de Abajo y, con ella, el Barrio Judio. Dicha calle es una pendiente y a derecha e izquierda va afluyendo una sucesión tortuosa de calles y pasadizos sometidas a las curvas de nivel cuyas casas siguen la arquitectura de la zona, adobe y madera revocadas de tejas rojas, en ocasiones pintadas de blanco, perpendiculares al suelo para salvaguardar las fachadas de las casas de las lluvias, lo que determina la característica esencial del lugar. Hay casas decoradas con balcones floridos, de un máximo de tres alturas en algún caso. Parte de dichos edificios mantienen en sus bajos comercios y bares, así como restaurantes que atienden a las docenas y docenas de turistas. El trazado urbano viene determinado por un suelo de piedras, evitando el paralelismo entre calles.
Llama la atención una bandera palestina en una balconada y una leyenda que dice “genocidio”, lo que denota una curiosa expresión ideológica contra Israel o bien la evidencia que alguien vive en una casa que, en su origen, la construyó un judío antepasado de un israelí actual; cosas de la realidad.
En la zona baja de la calle de Abajo nos encontramos con el río Ambroz, con el Puente del Lugar o de La Fuente Chiquita, bajo el cual corre el agua; es un espacio especialmente agradable que nos permite ver el transitar del fluido agreste sobre un cauce de piedras.
Queda mucho por ver, pero la noche se está avecinando y la lejanía del punto de partida de nuestra expedición se encuentra lejano.
EL PARQUE NACIONAL DE MONFRAGÜE, donde los ríos Tajo y Tietar se unen en un inconfundible beso de reconocimiento mutuo, muriendo el segundo subcionado por el primero, se extienden 180.000.000 de metros cuadrados de tierra bendecida por la naturaleza que, de modo placido, puede ser contemplada desde EL CASTILLO DE MONFRAGÜE, tras una sencilla subida, ubicado en un istmo/península a 450 metros de altura sobre Alicante, formado por dos torres, una cuadrada y otra redonda, accesibles las dos para la toma de fotografías de unas vistas panorámicas del río Tajo y su entorno arbolado, siendo visibles la llegada del Tiétar y otros dos pequeños arroyos por el margen derecho, como son El Horquillo y El Malvecino, que más parecen rías que ríos. Si miramos al norte vemos al Tajo y al Tietar, al levante la Sierra de Monforte sobre la que estamos, y al este una protuberancia rocosa donde se encuentra el Salto del Gitano.
Aquí, el sujeto activo por excelencia es EL TAJO, extenso de orilla a orilla, caudaloso, entre unos bosques de encinas y alcornoques asi como un sotobosque de especies arbustivas que, a simple mirada, no parecen tener fin y que condicionan un curso que contiene diversos afluentes y docenas de embalses.
En realidad, lo que hace el río Tajo es abrir un tajo o escarpa alta y cortada casi a plomo.que separa las sierras de Monfragüe de la de Peñafalcón
EL SALTO DEL GITANO no tiene desperdicio y se encuentra en la Sierra de Peñafalcón, con una cota de 350 metros, pudiéndose ver desde el Mirador, de una altura de 250 metros, el ir y venir de diferentes aves de porte grandioso, donde anidan formando colonias, buitres negros y leonados, águilas imperiales y cigüeñas negras, lo que permite una perfecta observación de los mismos con curiosas y entretenidas miradas de gentes urbanitas cargadas de cámaras y prismáticos, envueltos en un riguroso silencio que atenaza los sentimientos y elevaban los bajitos comentarios, ¡mira!, moviendo la cabeza de parte a parte.
Estamos ante un movimiento, sin final, de estelas aéreas, cielos y aguas azules que, simplemente, enamoran en la insuperable contemplación de la más impecable naturaleza. El zigzageo entre las aves y los humanos es un completo sentimiento de admiración inigualable que inclina a permanecer mudo ante un irreal espectáculo. Es otro mundo; tal vez un mundo paralero que refleja lo que estando aquí en realidad parece estar más allá, es decir, un estado de existencia que se percibe desde el Mirador del Gitano que tiene por límite la orilla izquierda de El Tajo y la orilla derecha o berma donde se ubica el Salto del Gitano. El río hace de frontera entre esos dos mundos, el humano y el de las aves, salvaguardando al segundo del primero.
Me gusta mucho como describes la gran belleza de estos lugares.Es una suerte haber disfrutado de ellos.
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