lunes, 2 de febrero de 2026

09394-578.ASIA: 135.Israel y 119.Gaza: Abierto el Paso de Rafah: Egipto El Buebazo abre para 50 personas, Israel abre para 150 personas

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09231 (28.10.2025 - 131.Israel y 118.Gaza
                                    28.Guerra de la Venganza
                                    19.Acuerdo Embeleco Dos
                                         La guerra se activa poco a poco)

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     EGIPTO EL BUENAZO MORO ha abierto el paso de Rafah para que sus HERMANOS GAZATÍS puedan transitar de un lugar a otro, pero, lo de quedarse en Egipto nanai de la China; hasta aquí podríamos llegar. 

     EGIPTO habla de que solo pueden pasar 50 personas y algunos camiones

     ISRAEL habla que pueden pasar hasta 150 personas, 50 de ellos enfermos

     De los dos, ¿quién es el más bueno?

     En sentido estricto este ABRIR EL PASO DE RAFAH, por parte de Israel, es una MENTIRA

domingo, 1 de febrero de 2026

09393-45.AGUAS ALTAS Y BARAÑES: 02.El Hombre de Las Quinolas: La desaparición de María Ivorra Giner en 1736

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02941 (28.05.2016 - 01.El Hombre de Las Quinolas
                                       La desaparición de María Ivorra de Sexona)

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       En marzo, hija de Carlos Ivorra de Clotilde y Vicenta Giner, casados ocho años antes, nació María tras un doloroso parto que dejó a Vicenta exhausta y profundamente dormida. Carlos llamó a su padre “abuelo” en cuanto lo vio llegar mientras alzaba un vaso, compartiendo el vino con tres jornaleros y ofreciéndole que bebiera. Magdalena tenía en sus brazos a la niña, que lloraba de impaciencia buscando la leche que no encontraba. 

- Aquí la dejo -dijo a los hombres- Veré como está la madre y trataré de espabilarla para que la niña se calme -no recordando Magdalena la historia del Hombre de Las Quinolas-

Tampoco pendió en el abuelo Cristóbal el hecho del Hombre de Las Quinolas al ver la alegría de su hijo Carlos después de ocho años de espera, de modo que la niña quedó en un capacho sobre el poyo de la pared de la casa. Llegaron, al punto, campesinos y jornaleros de sus mujeres acompañados, pues querían felicitar al padre y al abuelo, a los amos, y fue entonces que una de las mujeres no vio a la niña en el moisés y reclamó verla, mientras Magdalena y Vicenta aparecían en el quicio de la puerta 

María no estaba, nadie de los presentes la había cogido, la cuna vacía, pues la niña dormía. La desesperación de la madre era notoria. Magdalena lloraba mientras que intentaba aliviar tanto su propia desesperación como la de Vicenta. 

- ¿Quién la ha cogido? -gritó Carlos-

Un silencio apareció entonces, una mudez insistente.

- Sola no se ha ido -afirmó inconsciente Ana de Pedro- No sabe andar -y esta evidencia, no saber caminar, alentó a todos-

Carlos y algunos hombres la buscaban por los bancales, en tanto la locura y la esperanza se posesionaban de la Casa de Barañes, mientras Cristóbal veía impertérrito al Hombre de Las Quínolas sentado en el poyo, junto a la cuna.

- ¿Qué has hecho?, ¿qué haces aquí? -pregunto Cristóbal al Hombre de Las Quinolas- Tenemos un trato, ¿lo recuerdas?

- Lo recuerdo -contestó- He venido a comprobar que el cirio sigue encendido

- Ahí lo tienes

- Ya lo he visto; ahora tienes que decidir quién de tu casa tendrá que sustituirte en mantener, a tu muerte, la vela encendida

- Eso no forma parte del acuerdo

- Desde ahora sí

      Fue Lorenzo El Manco quien halló a la niña bajo un naranjo, en el huerto.