DOCUMENTO ANTERIOR
08800 (19.01.2025 - Del suicidio del Alma y de la eternidad del Cuerpo
(resumen)
DOCUMENTO POSTERIOR
09095 (09.07.2025 - ¿Cuánta gente cabe en una barca?)
Llamó la atención de Magdalena ver a un hombre salir de casa con una correa en la mano que colgaba hasta el suelo.
- Parece que vaya tirando de un perro -comento Miguelito-
- Imaginaciones tuyas -dijo Miguel-
- No; no son imaginaciones -afirmó un hombre-
- No me dirá usted que tira de un perro
- Le digo -insistió el Hombre a Miguel- ¡Pobre hombre!; perdió a su perro, al que paseaba a estas horas, y desde que lo perdió no levanta cabeza
- ¿Qué le pasó al perro?
- Se murió
- ¡Ah! -exclamó Miguelito-
- ¿Y? -preguntó Miguel-
- Que sale todos los días a pasear al perro
- Si el perro está muerto, y, además, no está
- Es igual, él sigue paseando al perro
- ¿Por qué? -preguntó Miguel
- Dice que el hombre es el mejor amigo del perro, y que un hombre no abandona a su amigo.
- ¡Ya!
- Hace un tiempo que ese hombre se puso enfermo y estuvo en el hospital de Montengon; el perro permaneció en la entrada del hospital durante unas semanas. El perro no abandonó a su amigo el hombre. Pero hace unos días el perro murió, y ya ve, el hombre ha decidido no abandonar al perro, por eso lo saca todos los días de paseo.
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