miércoles, 12 de noviembre de 2025

09251-118.CINE: La Cena de Manuel Gómez Pereira

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09250 (09.11.2025 - Los Domingos de Alauda Ruiz de Azúa)

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         LA CENA es una película española del año 2025 y 106 minutos, sobre una NOVELA de José Luis Alonso de Santos, DIRECCIÓN de Manuel Gómez Pereira, GUION de Joaquín Oristrell, Yolanda García Serrano y Manuel Gómez Pereira, MÚSICA de Anne-Sophie Versnaeyen, FOTOFRAFÍA de Aitor Mantxola, INTERPRETADA por Mario Casas, Alberto San Juan, Asier Etxeandia, Nora Hernández, QUE NARRA una cena de Franco en el Hotel Palace quince días después de terminar la guerra. 

         Estamos ante una excelente película que enfrenta a la derecha y a la izquierda sobre la base de una imposible reconciliación. La vida para ambas partes está en peligro; la izquierda aporta un muerto y huye mientras la derecha aporta dos muertos y se queda, apareciendo una especie de mal entendido centro que logra la supervivencia en Francia. Es una película tan ligera como bien hecha que solo contiene un error como es esa tradicional manía de presentar al general Franco como a un idiota/imbécil que, al cabo de la realidad, terminó ganando en cuantas acciones participo, generando, de hecho, la envidia de los españoles, tanto de derechas como de izquierdas, pero, ya se sabe, la envidia es la envidia, y la incompetencia es la incompetencia.

         La DIRECCIÓN es buena, perfectamente delimitada, apoyada en una idea imposible pero que resulta creíble en su narrativa, proporcionando momentos de diversión/caricatura y otros de silencio/mutismo

.          El GUION no comete errores, salvo en el hecho de ridiculizar a Franco tanto por su voz como por la orina en la sopa, como por la dentera del falangista, y la escena final en Francia, desarrollando una trama ajustada en la filmación en cuanto a la gracia y la venganza que transmite. En la NARRACIÓN hay momentos de impacto; por una lado, el asesinato del cocinero a manos del falangista, el asesinato del falangista y la rata que lo acompaña junto su cadáver, el abandono de las ideas propias de la mujer anarco/sindicalista que pasa de la negación a colaborar en la cena a servir por ver a su hijo en el hotel, así como las evoluciones personales del jefe de sala y del teniente de intendencia. Pero, si hay algo que sobra son los músculos y el culo del teniente, esta escena carece de sentido en el ámbito general de la cinta. Lo cierto es que todos, que son meros satélites de Franco. quieren salvarse. Los DIALOGOS son precisos, exactos, con un sentido lógico, ni sobran ni faltan, dentro de un lenguaje común y fácilmente apreciable, con un estilo directo de modo que los sucesos se producen cronológicamente
 
         La DIRECCIÓN DE ARTE, que no es complicada, muestra espacios reconocibles, utillaje y decoración en general muy acertados, sin olvidar el VESTUARIO, la PELUQUERÍA y el MAQUILLAJE. En un campo paralelo LA FOTOGRAFÍA destaca por su luz bien trabajada con claro/oscuros y luces complementarias, por sus blancos/grises y amarillos/marrones, presentando una relación entre lo frío y la calidez, en ambos casos acelerada, generando un RITMO rápido con escenas intensas y emotivas y con constantes interposiciones de movimiento

        La CÁMARA presenta encuadres bien definidos, grupos de planos referidos a los personajes, planos medios y de tres cuartos, algún trávelin, un contrapicado, generalmente en horizontal, en ocasiones dominando el ambiente sobre las personajes, no constando ni grandes primeros planos ni de detalle, siendo la duración de los planos muy ajustada en sus tiempos, lo que lleva a un MONTAJE tan sobrio como efectivo y sin roturas apleciables.

        En cuanto a la MÚSICA está perfectamente incrustada en la acción, muy satisfactoria desde las primeras notas que conforman el inicio de la cinta a las canciones elegidas que la complementan

    Los INTERPRETES bien dirigidos, presentan características perfectamente definidas, sin alteraciones ni en la forma ni en fondo. Son excelentes Mario Casas (teniente) que ejecuta la constante duda, Alberto San Juan (jefe de sala) o la prudencia imprudente, Asier Etxeandia (el falangista) o la fuerza interior, y Nora Hernández (María) o la constante delicadeza.

       La CENA es una película para ver y, acaso, de obligado visionado.

1 comentario:

  1. Me parece una excelente crítica. Muy de acuerdo que es una película que merece la pena ver.

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