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08795 (17.01.2025 - 01.El Botánico)
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08817 (27.01.2025 - 03.El Botánico)
Desde la milagrosa curación de sus males de melancolía era José García de Santa Águeda un hombre entero capaz de cualquier cosa. Hizo conocer la casa al botánico y puso a su disposición una alcoba que no gusto al recién llegado.
- ¿No tienes nada mejor?
Comentario que irritó a José García.
No; no tenía nada mejor.
- ¿No tienes una silla mejor?
Irritó esta pregunta a José García.
Dijo de las montañas que parecían admirables.
¡Algo era!
Más no eran las montañas que veíanse en su tierra.
Y a media tarde decidió volver a Barañes, ya que la comida, al decir de Demetrio, no había sido del gusto del botánico, encabritándose José García cuando lo vio regresar, porque lo hacía a Barañes, porque lo hacía buscando la casa del Ivorra. Le obsequió Cristóbal Ivorra con cuantas comodidades pudo y conocía las tenía el botánico como ordinarias, preguntando antes a Demetrio, de modo que en nada valorase mejor su propia casa, evitándole cualesquiera penalidad, cubriendo las necesidades que tuviere y facilitándole desplazamientos y gentes a su servicio.
- ¿Por qué tanta molestia con este hombre?
Procedía el botánico, que el mismo dijo al ser preguntado por Clotilde del Horno de Vidrio, de una tierra llamada Asturias, un paraje desconocido para Cristóbal, del que nunca antes oyera hablar y del cual se hallaba ausente el botánico muchos años atrás.
- ¿Por qué tanta molestia con este hombre? -insistió Clotilde-
- Tenemos perdida con la confianza de don Diego -respondió Cristóbal a su esposa-
Dijo estar allí a instancia de don Diego, a quien conoció años atrás en Madrid, durante los desagradables tiempos de la guerra, y con quien tuvo, por razones que no vienen al caso, que tratar asuntos de esta tierra, para él, desconocida.
- ¿A que habéis venido?
- A conocer las aguas que llenan el seno de la tierra; vengo a ver el agua caliente que nace y brota en esta tierra. Quiero que me lleves a las bocas del infierno que, dicen, se abren en estas montañas.
- No entiendo señor que pretendéis acudiendo a esos lugares de Lucifer.
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