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08970 (18.04.2025 - 17.Semana Santa: Las vestas)
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A las vestas anudados
van los cíngulos trotando,
de colores puros, de sangre,
de muerte, van tabaleando,
a las vestas anudados,
en una noche de clara luna,
van contrapesando si son
de un lado o de otro, o son
de ningún lado, o son
meras cuerdas compensando
la entrada del alma entre
lo divino y lo satánico.
¡Ay, cíngulos olvidados!,
a las vestas anuados,
¿quién en vosotros repara
cuando vais desfilando?,
porque pasáis, sin pena
ni gloria, por calles y plazas,
¡cíngulos olvidados!, sin ser
ni tan siquiera observados,
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