DOCUMENTO ANTERIOR
08858 (19.02.2025 - Cónclave de Edward Berger)
DOCUMENTO POSTERIOR
09250 (09.11.2025 - Los Domingos de Alauda Ruiz de Azúa)
I: SOBRE EL BRUTALISMO
Comencemos por la ARQUITECTURA; a Cómodo Centón no le gusta "el brutalismo", lo considera una arquitectura "fea", como hecha a destajo, sin terminar, como dejada a medias, llena de espacios innecesarios, rincones perdidos, pasillos superfluos, baladíes y triviales, sin encanto alguno, gris, monocrómatica, aburrida, fría e indiferente, pretenciosamente artística, donde predomina lo estructural sobre lo decorativo, presentándose desnudos los materiales de construcción.
Se trata de edificios simples y con forma de cubos unidos por una estructura integradora, donde cada elemento modular se destina a un especifico uso, estando unidos por un interminable cúmulo de esquinas, escaleras y pasillos inservibles
Interviene un material esencial como es el hormigón, caracterizado por ser gris y sucio, quedando exentas columnas y vigas, florituras de acero y vidrio mal colocado, e introduciendo ausencia de luz en los interiores; se añaden otros elementos como la madera y la piedra,
II: SOBRE LA PELICULA
EL BRUTALISMO es una película Usa del año 2024, de 215 minutos de duración, dirigida por Brady Corbet, guion de Brady Corbet y Mona Fastvold, música de Daniel Blumberg, fotografía de Lol Crawley, interpretada por:
Adrien Brody como László Toth
Felicity Jones como Erzsébet Toth
Isaach de Bankolé como Gordon
Guy Pearce como Harrison Lee Van Buren
Joe Alwyn como Harry Lee Van Buren
Stacy Martin como Maggie Van Buren
Raffey Cassidy como Zsófia
Ariane Labed como Zsófia (adulta)
Alessandro Nivola como Attila
Emma Laird como Audrey
Lo primero que se observa en esta película llamada "brutalismo" es que no se habla del brutalismo ni se menciona la palabra "brutalismo", y no se explica qué es "el brutalismo", salvo con fugaces fotografías y tomas dispersas que no contribuyen a explicar qué es el brutalismo ni en que antecedentes se sostiene, dando a entender que es una idea genial del falso arquitecto László Toth
Nos cuenta la película la HISTORIA de un arquitecto que tras realizar diversos trabajos brutalistas en Europa, termina en Usa, donde un millonario le contrata para levantar un edificio brutalista estructurado en cuatro cubos. En paralelo encontramos que el arquitecto es un putero y un drogadicto, que el millonario es un violador de hombres, y que el hijo del millonario es un imbécil. Se añaden diversos personajes complementarios como la esposa del arquitecto, el amigo del arquitecto, la sobrina del arquitecto, la hija del millonario y el abogado del millonario, conformado todo en un GUION malo, bastante malo, acompañado de unos DIALOGOS soporíferos e innecesarios en diversas ocasiones, con una DIRECCIÓN pesada y lenta, pretenciosa en su narrativa y que crea fallos en MONTAJE, superponiendo escenas que generan un cierto aparatoso estructural, evitando, de tal modo, la exposición del objetivo de la película como es "el brutalismo", presentando unos bocetos raquíticos y un edificio que sucumbe en la oscuridad de la noche, todo lo cual es el resultado de un arquitecto, László Toth, que no ha existido.
El RITMO es una mezcla de trozos lentos y rápidos, donde vemos una acción con una tras otra interposición entre escenas, intercalando épocas diferentes.
Tres elementos destacan en la película
La MÚSICA suple todo lo que el metraje no logra alcanzar, ayudando a mejorar escenas y secuencias, y comunicando sensaciones que la narrativa no llega a contemplar, añadiendo una multitud de ruidos de fondo, en forma de bandas añadidas y conversaciones radiofónicas.
La FOTOGRAFÍA, como elemento destacable, es magnífica, complementado los colores negros y amarillos oro en un sin fin de luces laterales y contra luces que derivan en una intimidad proporcionada por primeros planos y planos medios, a los que se añaden planos generales y panorámicas, expresando una vida interior de los personajes que no logra alcanzar ni el guion ni los diálogos. Hay que destacar la primera secuencia de la película tomada en el interior de un barco con un trávelin de persecución sobre el arquitecto abriéndose paso entre una multitud de figurantes y su finalización en tomas de nadir sobre una estatua de la libertad en posición horizontal.
Son interesantes algunos movimientos de CÁMARA que inciden en secuencias bien definidas, aunque la misma tiene, en general, una visión horizontal de las trayectorias y algún contrapicado, presentándose, en ocasiones, ciertos cenitales. En este apartado se toma la cámara su tiempo en diversas escenas sexuales como con las prostitutas, en la cama con el arquitecto y su mujer, que resultan cálidas, y en la violación del millonario sobre el arquitecto que mezcla elementos fríos con una finalización cálida. Por otra parte, la cámara presenta grandes planos generales donde el ambiente es el protagonista y ayuda al lucimiento del fotógrafo tanto en atmósferas nocturnas como naturales, quedando significada la DIRECCIÓN ARTÍSTICA como adecuada.
En tercer lugar tenemos LA INTERPRETACIÓN, en la que destaca Adrien Brody de forma excepcional, definiendo los diferentes momentos por los que pasa su personaje, seguido por Felicity Jones que da contenido a la segunda parte de la cinta. Es meritorio el trabajo de Guy Pearce, complementado por Joe Alwyn, quedando plano el trabajo de Isaach de Bankolé.
No merecen especial atención el resto de los sectores como maquillaje, peluquería y vestuario.
Se trata de una película a la que le sobran muchos metros de montaje, tal vez una hora de tiempo, que más parece una historia de amores y odios que una exposición sobre "el brutalismo", el cual tiene sus principios en "bauhaus" y en el "minimalismo", quedando de fondo una mezcla indefinida de fascismo y comunismo.
En sentido estricto la cinta aporta nada al cine.